Han travestido a este pobre granadino en su despedida de soltero, que se obstina en desafiar al ridículo. Estos excesos le serán vetados durante el matrimonio. Ha tenido que pegarse algunos tragos antes de atreverse a transitar las calles con ese atuendo, llamando la atención de autóctonos y foráneos.Granada, ciudad donde nací, que dejé y más tarde elegí para vivir, está lejos de ser una ciudad industrial. Es una urbe para la contemplación con la canción del agua de las fuentes del Castillo Rojo que la domina. Una ciudad de una dura realidad dónde a muchos no se les permite soñar.
domingo, 23 de mayo de 2010
Despedidas de solteros.
Han travestido a este pobre granadino en su despedida de soltero, que se obstina en desafiar al ridículo. Estos excesos le serán vetados durante el matrimonio. Ha tenido que pegarse algunos tragos antes de atreverse a transitar las calles con ese atuendo, llamando la atención de autóctonos y foráneos.
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