Granada, ciudad donde nací, que dejé y más tarde elegí para vivir, está lejos de ser una ciudad industrial. Es una urbe para la contemplación con la canción del agua de las fuentes del Castillo Rojo que la domina. Una ciudad de una dura realidad dónde a muchos no se les permite soñar.
jueves, 26 de julio de 2012
¡Afú, qué caló!
Finales de Julio 2012. Hace un calor bochornoso que sólo amainan los aires virtuales de interior y las fuentes de la calle. Las niñas juegan con el agua en la Plaza Bib-Rambla y corretean a las palomas. Los seres peludos lo tenemos más crudo. Afortunadamente siempre hay un alma caritativa, casi siempre con faldas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario